Nido de Luciérnagas

Ofrece a las familias un entorno cálido y acogedor para sus hijos e hijas, en el que criarles de una forma respetuosa en un espacio creado con mucho amor y cuidado, para que sus hijos sigan sintiendo ese clima hogareño mientras se relacionan con otros niños de distintas edades, como lo hacen los hermanos. Un espacio en el que su acompañante no será su madre, pues madre no hay más que una, pero sí le ofrecerá sus brazos y su calor como su madre de día.

Es un hogar, en el que el ambiente es creado con mucho mimo, cuidado y armonía para que los niños se sientan emocionalmente acogidos, y a la vez debidamente preparado con distintas zonas y materiales para dar respuesta a sus necesidades, dándoles la posibilidad de expresar de la forma más saludable todo esa luz innata que llevan dentro.

Un espacio respetuoso a los ritmos de cada niño, de juego libre, de desarrollo autónomo, de colaboración, de solidaridad, en el que explorar,sentir, ver, tocar, oir… en el que compartir la alegría del crecer y la crianza, de aprender, y crear. Siempre acompañados y arropados, mientras juegan y exploran relaciones, emociones, objetos… en su proceso por la conquista de la independencia y del ser.

Un espacio basado en la pedagogía activa, que acompaña al niño y responde a sus necesidades en continuo cambio, con el compromiso de atenderlas preparando materiales y el ambiente que necesiten en su proceso de desarrollo.